
En Galland, la transición medioambiental no es solo una intención.
Se está incorporando gradualmente a nuestra forma de trabajar, de manera concreta.
Forma parte integral de nuestra política corporativa para el período 2025-2027, en particular de sus aspectos de responsabilidad social corporativa y medioambientales.
En 2026, la concesión de la medalla de bronce de EcoVadis reconoció este impulso que se había estado gestando durante varios meses.
Un paso importante, pero sobre todo una base para seguir avanzando.
Este desarrollo se basa en la estructuración del trabajo iniciado en 2025, con la finalización de una evaluación de la huella de carbono según la metodología ADEME, realizada en colaboración con APESA.
Un ejercicio exigente que permitió identificar con precisión las palancas de acción que realmente tienen un impacto.
Desde entonces, las acciones se han ido desarrollando de forma tangible:
→ Una parte significativa de las compras se realiza en France (casi el 60% en %), con un fuerte enfoque regional.
→ Una organización industrial en evolución, con la internalización de ciertas operaciones como el mecanizado.
→ Un enfoque en la optimización de flujos y suministros
→ Equipos capacitados en clasificación de residuos y prácticas cotidianas.
→ Una estructuración progresiva en torno a las normas ISO 9001 y ISO 14001.
Todas estas decisiones, tomadas en conjunto, reflejan una clara intención:
desarrollar el modelo sin interrupciones, pero con coherencia.
La transformación ha comenzado.
Es colectivo.
Y, sobre todo, está diseñado para durar.

